Con las primeras vísperas de la Epifanía, el 5 de enero de 1968 se inició la vida monástica en Santa María de Usme, al sur de la ciudad de Bogotá. 10 monjes, entre profesos solemnes, temporales, novicios y postulantes, constituían el grupo fundador. Procedían del Monasterio de Santa María de la Asunción de Envigado, al sur de la ciudad de Medellín en el departamento de Antioquia. 

Se instaló la comunidad en una edificación prestada por las Siervas de Cristo Sacerdote, en su finca San Pedro. Parte de sus terrenos fueron cedidos a los monjes como donación, para levantar allí su monasterio. Durante 9 años permanecieron en la casa prestada por las religiosas, mientras iban construyendo la propia. Finalmente, en diciembre de 1976 pudieron instalarse en el monasterio nuevo. 

El crecimiento numérico de la comunidad fue lento. El grupo fundador fue reduciéndose hasta quedar 5 monjes: 3 de origen catalán, profesos solemnes, que habían llegado a Medellín procedentes de Montserrat en España (Lorenzo Ferrer, Prior, Bonifacio Tordera y Martín Canyis) , y 2 colombianos, uno llegado a Usme como profeso temporal (Hno Juan Bautista Londoño) y el otro como postulante (Hno Eduardo Monzon-Aguirre, hoy ermitaño de la comunidad en Piedras Blancas). En 1987, cuando el número de monjes había aumentado ya a la cifra exigida por las Constituciones, y se percibía una buena estabilidad en la marcha de la comunidad, el Monasterio fue erigido Priorato independiente, y se realizó la primera elección de Prior. Fue elegido el P. Lorenzo Ferrer, que había estado al frente de la comunidad desde su fundación ( con algún intervalo breve por enfermedad, en el cual sirvió como Prior el Hno Juan Londoño). 

En la visita canónica de febrero de1991, aceptada la renuncia del Prior Lorenzo por edad, fue postulado como nuevo Prior el P. Guillermo Arboleda, el 4 de febrero, confirmado por Rescripto de la Congregación para los religiosos  el 18 del mismo mes.