Monjes benedictinos

¿Qué es un monje?

Seguramente, en algún momento habrás escuchado esta palabra: ‘monje‘, pero ¿qué significa? ¿No es cosa del pasado eso de ser monje? ¿Benedictinos? Para responder estos y otros interrogantes, primero hay que desentrañar qué es un monje.

Una definición magnífica de monje la da otro monje, Thomas Merton, un solitario norteamericano, escritor y periodista, cuya vida adulta la dedicó a la oración en silencio y soledad. Veamos qué dice:

El monje es un hombre que renuncia completamente al modo ordinario de vivir la vida humana y social y sigue el llamamiento de Cristo «al desierto» y a la «soledad», es decir, a una tierra desconocida para él, no frecuentada por otros hombres. (…) La renuncia monástica es la respuesta a un llamamiento positivo de Dios, inexplicable, científicamente indemostrable y, sin embargo, capaz de ser experimentado por la fe y la sabiduría espiritual de la iglesia.

  • Monje tocando la cítara
Monjes en el claustro

Monjes benedictinos

El término ‘benedictino’ que se nos da, se refiere al nombre de Benito, santo fundador de la Orden Benedictina por allá en el siglo VI. San Benito no sólo fundó algunos monasterios, también legó a sus hijos y a la posteridad una Regla que ha sido la guía espiritual de los monjes benedictinos. Ella estructura la cotidianidad de los monjes y los orienta para que tiendan sin más a la fuente de la salvación, Cristo, el Señor.

Los monjes benedictinos somos hombres de búsqueda, encaminados a la perfección de la caridad, viviendo juntos en un monasterio bajo la tutela amorosa de un superior al que llamamos abad.

San Benito y la Regla

Oración y Lectio Divina

Día a día de un monje